Fuerte contracción de la industria en el inicio de 2026: caen la producción, el empleo y las ventas

Según la UIA, el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) cayó a 36,5 puntos en enero. Es el 15º período consecutivo en el que el índice se ubica por debajo del umbral de expansión de 50 puntos.

El año 2026 comenzó con un escenario complejo para la industria nacional, marcado por un profundo retroceso en la actividad. Según la I Encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) publicada este miércoles, el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) cayó a 36,5 puntos en enero. Este valor representa una baja de 7,5 puntos porcentuales frente al relevamiento anterior y consolida el 15º período consecutivo en el que el índice se ubica por debajo del umbral de expansión de 50 puntos.

publicidad

No obstante, aclara la UIA, se debe considerar la marcada estacionalidad de enero, atravesado por vacaciones y paradas de planta. “En este sentido, en comparación con enero del año pasado -cuando se había registrado el valor más alto para ese mes en los últimos dos años-, la situación empeoró con una variación negativa de -5,6 puntos porcentuales”.

El impacto en las fábricas es evidente al observar las métricas operativas. Más de la mitad de las empresas encuestadas (53,3%) reportó una caída en su nivel de producción en comparación con el promedio del cuarto trimestre del año pasado. El panorama de las ventas internas fue aún más complejo, con un 54,7% de las firmas informando bajas en su comercialización doméstica, lo que representa el tercer registro de caídas más alto de toda la serie histórica.

Esta contracción productiva tuvo un correlato directo en el mercado laboral. El informe detalla que el 22,2% de las compañías industriales registró caídas en su nivel de empleo durante el primer mes del año. Entre las empresas que debieron achicar su plantilla operativa ante la falta de actividad, la mitad optó directamente por la reducción de personal, un 41,4% recortó turnos de trabajo y un 22,9% recurrió a la implementación de suspensiones.

A las dificultades productivas se le suma un creciente estrés financiero: el 45,6% de las empresas admitió tener problemas para afrontar en su totalidad al menos un pago clave, como salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Las mayores complicaciones se concentraron en el cumplimiento de las obligaciones impositivas (33,2%) y el pago a la cadena de proveedores (31,9%). Como consecuencia de estos atrasos, cerca del 40% de las firmas tuvo que asumir mayores costos financieros, pagos de intereses, o verse en la obligación de aumentar su nivel de endeudamiento a corto plazo.

Al ser consultados por los principales obstáculos que enfrentan hoy, la radiografía de las preocupaciones empresariales mostró un cambio de tendencia. La caída de la demanda interna se consolidó por lejos como el problema más grave, señalado por el 46,1% de las firmas. El aumento general de los costos, que lideraba el ranking a principios de 2025, bajó al segundo lugar, concentrando el 19,7% de las menciones. Sin embargo, encendió las alarmas el rápido crecimiento de una nueva amenaza: el 19,4% de las industrias advirtió sobre dificultades para competir en el mercado frente al ingreso de bienes importados.

Al analizar el espectro por tamaño de empresa, las Pequeñas y Medianas (pymes) replicaron esta dinámica de caídas, aunque con algunos matices estructurales. En términos de ventas y producción, las firmas de tamaño micro y pequeño resultaron mucho más golpeadas que las de mayor envergadura. Por el contrario, al momento de efectuar ajustes en las plantillas de empleo, fueron las empresas medianas y grandes las que reportaron un impacto negativo más pronunciado, ya que históricamente las pymes suelen agotar todas las otras vías posibles antes de verse obligadas a recortar puestos de trabajo.

Finalmente, el clima de negocios y las proyecciones hacia el futuro exhiben una fuerte moderación en el optimismo respecto de mediciones anteriores. Si bien el año pasado casi el 70% de los encuestados aguardaba mejoras a nivel país, actualmente solo el 47,8% prevé que la situación económica de su propia empresa mejore de cara a los próximos doce meses. Asimismo, únicamente el 51% confía en una eventual recuperación del contexto económico nacional, evidenciando un enfriamiento generalizado de las expectativas del sector fabril.

Fuente: Agencia DIB

Noticia patrocinada por