Empujados por las verduras y la carne, los alimentos subieron 4,7% en enero, según el Indec

Según el Indec, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide la inflación, registró en enero una suba del 2,9%, con una variación interanual del 32,4%.

La inflación volvió a ubicarse en un nivel elevado en el inicio de 2026. Según informó esta tarde el Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en enero una suba del 2,9%, con una variación interanual del 32,4%. El dato confirma que el proceso inflacionario continúa activo y con un ritmo que sigue siendo alto para una economía que busca estabilizar precios.

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Tras el pico 3,7% de marzo, y el 2,8% de abril, luego cayó al 1,5% en mayo. Sin embargo, a partir de ahí, siempre fue en ascenso, excepto un mes que terminó igualada: 1,6% en junio, 1,9% en julio y agosto, y luego 2,1%, 2,3%, 2,5%, 2,8% y este 2,9%.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que «la inflación núcleo fue del 2,6%, en tanto la variación de las categorías regulados y estacionales fue de 2,4% y 5,7%». En su punteo en la red social X, Caputo también hizo hincapié en que la división ‘Prendas de vestir y calzado’ registró una baja de 0,5%, siendo la cuarta caída en los últimos 13 meses. La variación interanual fue de 15,6%».

De vuelta al análisis de los datos del Indec, la división que más presionó fue “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, con un incremento del 4,7%, seguida por “Restoranes y hoteles”, que subieron 4,1%. Dentro de los alimentos se destacaron las subas en verduras, tubérculos y legumbres, con aumentos muy por encima del promedio, además de carnes y productos frescos, que impactan de forma directa en el costo de vida cotidiano.

En cuanto al Gran Buenos Aires, los alimentos subieron 5,5%: verduras, tubérculos y legumbres se dispararon 28%; frutas, 5,1%; carnes y derivados, 4,4%.

En contraste, a nivel general las menores variaciones se observaron en “Educación” (0,6%) y en “Prendas de vestir y calzado”, que incluso mostraron una baja del -0,5%; incluso en el Gran Buenos Aires las prendas de vestir retrocedieron 2,5%. Sin embargo, estos alivios puntuales no alcanzaron a compensar la presión que ejercieron los alimentos, la gastronomía y algunos servicios básicos sobre el índice general.

Por categorías, los precios Estacionales lideraron los incrementos con un 5,7%, impulsados principalmente por frutas y verduras. El IPC núcleo, que refleja la tendencia de fondo, avanzó 2,6%, mientras que los Regulados subieron 2,4%. Este comportamiento muestra que la inflación no es solo un fenómeno puntual, sino que mantiene un piso elevado incluso cuando se excluyen factores excepcionales.

En el análisis por regiones, el comportamiento fue relativamente parejo, aunque con picos en el Noreste (3,8%), mientras que el Gran Buenos Aires, la Pampeana y la Patagonia rondó el 2,9%.

También se mantuvo la brecha entre bienes y servicios. Los bienes aumentaron 2,8%, mientras que los servicios lo hicieron en 3,1%, empujados por alquileres, comunicaciones y gastos vinculados con el consumo fuera del hogar. En términos interanuales, los servicios ya acumulan subas superiores al 40% en varias regiones, consolidando una presión estructural sobre los hogares.

De nuevo a Caputo, según el ministro «esta dinámica de precios se da en un contexto de reacomodamiento de precios relativos y a pocos meses de que operara una fuerte caída en la demanda de dinero, que se reflejó en una dolarización acumulada en los seis meses previos a las elecciones de octubre equivalente a más de 50% del M2». Y cierra: «El programa económico tiene como pilares fundamentales el equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero y la recapitalización del BCRA. Esto permitirá que la inflación converja a niveles internacionales en nuestro país por primera vez en más de dos décadas».

Fuente: Agencia DIB

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