
La medida fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial bonaerense. “Buscamos acompañar al sector productivo”, dijo Cristian Girard.
La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) eliminó la obligación de presentar todas las declaraciones juradas de Ingresos Brutos al momento de gestionar la baja retroactiva del impuesto. La medida fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial bonaerense.
Según informaron desde el organismo provincial, la medida forma parte de la política de simplificación tributaria con el objetivo de reducir la carga administrativa y facilitar el cumplimiento de quienes desarrollan actividad económica en el territorio.
La modificación normativa se vincula con la implementación del Régimen Simplificado y la adhesión al Padrón Federal en el marco del Convenio Multilateral, que establece que los ceses deben declararse ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). En ese contexto, ya no existe posibilidad sistémica de verificar la presentación total de declaraciones juradas al momento de tramitar la baja, por lo que se adecuó la normativa para garantizar coherencia y eficiencia en los procedimientos.
Al respecto, el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, destacó que “la simplificación tributaria es uno de los pilares de nuestra gestión para reducir la carga administrativa y favorecer el cumplimiento. Esta medida busca transformar a la Agencia en un organismo que acompañe al sector productivo, con un esquema fiscal más justo y progresivo que profundice la idea de que cumplir sea más fácil”.
Desde ARBA aclararon que la eliminación de este requisito no implica resignar herramientas de control. La Agencia cuenta con desarrollos tecnológicos que permiten detectar y reclamar deudas presuntas cuando corresponda, fortaleciendo la fiscalización sobre quienes incumplen sus obligaciones tributarias.
En este esquema se estableció como obligatoria la actualización general de datos, una medida que permitirá contar con información más precisa, mejorar la calidad de los registros y fortalecer la transparencia del sistema.
Estas decisiones integran una estrategia que combina simplificación y modernización digital con fiscalización inteligente y focalizada en sectores de mayor capacidad contributiva. El objetivo es claro: facilitar el cumplimiento a quienes desarrollan su actividad de buena fe y concentrar los esfuerzos de control donde se registran mayores niveles de evasión.
“En los últimos años orientamos la inversión hacia la transformación digital y la integración de sistemas, para reducir burocracia y agilizar el capital de trabajo de las y los contribuyentes. Al mismo tiempo, reorientamos recursos hacia acciones de fiscalización sobre sectores de mayor capacidad contributiva, donde se registran los principales niveles de evasión”, cerró Girard.
Fuente: Agencia DIB


















