En una charla con el periodista (ex CNN) Ismael Cala, el mandatario confesó que los beneficiarios reciben «cuatro veces más» que en el gobierno peronista. Una verdad que choca con el relato y las expectativas de su propia base electoral
Por Adrián Belinche/ Infocielo
En una declaración que desarma parte de la narrativa de la “motosierra”, el presidente Javier Milei reconoció que su gestión incrementó de manera significativa la asistencia social para contener el impacto del ajuste económico sobre los sectores más vulnerables.
Lo hizo durante una entrevista con el periodista Ismael Cala, en la que explicó que los beneficiarios de los programas sociales hoy reciben “cuatro veces más” que antes, gracias a la eliminación de intermediarios y al aumento de las prestaciones.
La afirmación, más allá de ser cierta y fácilmente verificable, sorprendió porque contradice uno de los principales ejes discursivos de La Libertad Avanza, que desde la campaña presidencial cuestionó duramente la política de planes sociales y prometió terminar con el asistencialismo estatal.
Sin embargo, el propio mandatario sostuvo que la ayuda no solo se mantuvo sino que fue reforzada para amortiguar las consecuencias del ajuste.
La explicación del “cuatro veces más”
Durante la conversación, Milei aseguró que el cambio comenzó con la eliminación de los llamados “gerentes de la pobreza”, es decir, las organizaciones sociales que administraban parte de los beneficios. “A vos te daban dos planes sociales, pero uno se lo quedaba un gerente”, explicó para describir el funcionamiento que, según su visión, existía antes de su llegada al poder. Hasta allí la explicación podría ser coherente con su discurso.
Acto seguido siguió el fragmento contradictorio, porque detalló que el Gobierno no solo eliminó esa intermediación sino que además incrementó el monto y duplicó las prestaciones por encima de la inflación.
De esa manera, según el Presidente, quien antes cobraba un plan pasó a recibir mucho más dinero directamente en su cuenta. “De repente recibió cuatro veces más”, resumió al justificar la política oficial.
Esa combinación entre la transferencia directa y el incremento real de los beneficios aparece como uno de los factores que explican por qué el fuerte ajuste fiscal implementado desde el inicio de la gestión no derivó en un conflicto social de mayor magnitud.
La pobreza y la contradicción con el discurso libertario
Las declaraciones también aportaron otra definición relevante sobre la evolución de la pobreza. Milei vinculó directamente la mejora de los indicadores sociales con el aumento de la asistencia estatal. “Es así como nosotros logramos sacar 14,6 millones de personas de la pobreza”, afirmó al defender la estrategia del Gobierno.
La frase abre un nuevo debate político porque sugiere que parte de la reducción del índice de pobreza responde al incremento de las transferencias estatales, más que a una recuperación del empleo o de los ingresos generados por la actividad económica, todo lo contrario a las archi mencionadas “ideas de la libertad“.
Esa explicación confirma que el Estado continúa desempeñando un papel central para sostener, aunque sea ínfimamente, el poder adquisitivo de millones de familias.
La admisión también genera tensión con buena parte de la base electoral libertaria, que construyó su identidad política cuestionando los planes sociales y el asistencialismo.
Mientras el discurso oficial sigue destacando el déficit cero, la reducción del gasto y el fin de los privilegios, las palabras del propio Presidente muestran que el Gobierno optó por fortalecer la ayuda directa como herramienta para contener la situación social durante el proceso de ajuste económico que termina como siempre recayendo exclusivamente en la clase media.



















