Es hermoso reconocer el amor y el trabajo. Saber que el equipo del Hospital Campomar de General Paz y mis seres queridos, me acompañaron con tanto cariño y dedicación.
La contención humana vale tanto como la medicina en los momentos difíciles. Sigo recuperándome por mis hijas, que son mi motor
Muchas gracias a todos!!!
Alejandra Andrade y Flia.


















