Viajes de egresados y notebooks, ¡afuera!

Más de 300 mil estudiantes secundarios fueron beneficiados por la política que además fomentaba el turismo en temporada baja. El impacto en cadena sobre el sector.

Por Luca Fernández

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Los Viajes de Fin de Curso llegaron a su fin. Pese a que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y su gabinete reiteran a diario que «fueron reelectos para incrementar los derechos y profundizar la transformación«, la deserción del Gobierno nacional y la deuda de casi 6 billones de pesos que mantiene con la Provincia pusieron en jaque, entre otras cosas, al programa que permitió que más de 300 mil estudiantes bonaerenses tengan su viaje de egresados. El programa Conectar Igualdad Bonaerense sufrió el mismo destino.

«El objetivo era que programas como este se mantengan, queríamos que se transformen en una política de Estado y sostenerla durante el tiempo, pero con los recortes financieros que ha sufrido la provincia de Buenos Aires no pudo ser así», describió el ministro de Gobierno Carlos Bianco en la conferencia semanal de este lunes. Según pudo saber BuenosAires/12, el ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, cartera ejecutora de los Viajes de Fin de Curso, esperaba que durante 2024 más de 200 mil alumnos del último año de la escuela secundaria fueran parte de la política que, luego de tres temporadas, convirtió a la provincia de Buenos Aires en el destino líder del turismo estudiantil.

Bianco, al hablar sobre la decisión de no llevar adelante el programa durante 2024, reflexionó: «El recorte de recursos financieros bajo distintas modalidades del Gobierno nacional alcanzó los 1,27 billones de pesos. Cuando te recortan una cantidad semejante en dinero contante y sonante hay que acomodar la estructura de costos, gastos corrientes e inversiones». «Lamentablemente nos hemos visto obligados a no poder llevar adelante algunos programas que inclusive eran los más novedosos, los más innovadores y que tenían un impacto muy importante no sólo en las condiciones de vida materiales del pueblo, sino en todos los sectores», agregó el ministro.

Durante su última edición, los Viajes de Fin de Curso alcanzaron a más de 180 mil egresados y egresadas, lo que representa tres cuartas partes de la matrícula estudiantil provincial. Esta política, lanzada en 2021 y destinada tanto a escuelas públicas como privadas de los 135 municipios bonaerenses, llegó a más de 4 mil instituciones educativas. Los números toman mayor relevancia cuando los funcionarios provinciales resaltan que hace tres años, tres de cada cuatro estudiantes de sexto año de la provincia de Buenos Aires no podían pagar el típico viaje a Bariloche. Esa realidad, frente a la coyuntura actual, podría ser aún peor.

«Hoy en día, la realidad de los alumnos de los secundarias bonaerenses es muy heterogénea. No es aquel clásico alumno de clase media cuyos padres podían pagar un viaje a Bariloche. Hoy muchas familias no llegan a fin de mes y no tienen para poner un plato de comida en sus mesas, por lo que, obviamente, no tenían para pagar un viaje», dijo Bianco.

Durante la conferencia, el ministro de Gobierno recordó que «no era solamente una política para premiar a aquellos que hacían el gran esfuerzo de terminar la secundaria», sino que se trataba de «un programa de fomento productivo y de generación de ingresos para aquellos destinos donde viajaban los estudiantes». Durante las tres temporadas que se realizó, la política generó un impacto de 27 mil millones de pesos.

Al desarrollarse en los destinos turísticos bonaerenses, los Viajes de Fin de Curso fomentaron el turismo, el trabajo y la producción. La inmensidad del territorio provincial, que ofrece paisajes muy diversos, permitió que los chicos y las chicas disfrutaran su viaje en destinos de ríos, lagunas, sierras y playas. Durante la edición 2023, por ejemplo, los destinos turísticos que se beneficiaron con este programa fueron Mar del Plata, San Bernardo, Santa Teresita, San Clemente, Monte Hermoso, Pinamar, Miramar, Sierra de la Ventana, Villa Gesell, Necochea, Tandil, Cañuelas, Escobar, Mar Chiquita, Ramallo y San Pedro.

Estos destinos, históricamente tuvieron su mayor actividad durante la denominada temporada alta. En el verano, los prestadores acumulaban su ganancia y con eso se mantenían a lo largo del invierno, lo que generaba una pausa pronunciada en la actividad turística. Como la cartera de Producción comandada por Augusto Costa también tiene bajo su ala al Turismo, los Viajes de Fin de Curso sirvieron además para potenciar la temporada baja e incrementar todos los índices vinculados a la actividad.

Según indicaron a este diario desde la cartera productiva, al cabo de tres temporada el movimiento turístico estudiantil generó 5.600 puestos de trabajo. Por otra parte, fueron 91 los hoteles utilizados y nueve de cada diez empresas debieron contratar más personal para brindar sus servicios. En cuanto al empleo joven, más de 1500 chicos y chicas completaron las capacitaciones en Género y Salud brindadas por la Provincia, lo que les permitió trabajar como coordinadores en las distintas agencias del programa. Al incentivar la actividad turística durante todo el año, el Estado provincial asignaba recursos a comercios, hoteles, empresas de transporte, agencias y pymes, en busca de incrementar la producción y el trabajo en áreas de la gastronomía, el entretenimiento y en los parques temáticos.

Los Viajes de Fin de Curso cubrían la totalidad de los gastos del viaje que se extendía durante cuatro días y tres noches. Eso incluía transporte, alojamiento, pensión completa, excursiones y actividades nocturnas, todo gestionado por agencias de turismo estudiantil previamente habilitadas. Esto incluía los gastos de padres o madres acompañantes, asistencia médica y seguros. Desde su creación, los funcionarios bonaerenses destacaron que el dinero invertido por la Provincia no iba a los chicos, sino a todo el entramado productivo que hace al turismo. Por ejemplo, en 2022, el gobierno bonaerense indicó que de los 7 mil millones de pesos que produjo la política aquel año, 6 mil millones fueron entregados por la provincia a las diferentes aristas que componen el sector, mientras que los mil millones restantes los invirtieron los beneficiarios del programa.

En su exposición, el ministro también confirmó que el programa Conectar Igualdad Bonaerense sufrió el mismo final que los Viajes de Fin de Curso. El año pasado, el Estado provincial entregó 168 mil computadoras, «pero este año no tenemos los ingresos porque nos los recortó el Gobierno nacional», lamentó Bianco, e indicó que quedó un remanente de casi 17 mil computadoras que será destinado a escuelas rurales y escuelas especiales.

«Cuando denunciamos que se nos recortan los recursos no es una entelequia, no es que hay un plazo fijo menos en la Banco Provincia a nombre de la Provincia, son programas que se cortan y son beneficios que tenían los pibes bonaerenses y que lamentablemente no los podemos seguir sosteniendo», agregó el ministro.

Fuente: Página/12

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