Ocupación de camas: el informe de la Sociedad de Terapia

La Sociedad de Terapia Intensiva presentó un estudio donde la ocupación de camas supera el 90 % en el AMBA y otras regiones. También hay faltante de insumos.

Ante la demanda extraordinaria de camas en Terapia Intensiva (UTI) durante la pandemia de coronavirus, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) realizó un estudio trasversal descriptivo mediante una encuesta a nivel nacional donde participaron en forma voluntaria 171 UTI públicas (90) y privadas (81).

El relevamiento fue realizado el 30 de abril de 2021 y demostró una tasa de ocupación del 87%. El porcentaje de pacientes internados con coronavirus fue del 61%, de los cuales el 79% requirió asistencia respiratoria mecánica (ARM).

«Queremos dejar en claro que esta es solo una muestra, por lo que no es prudente extraer conclusiones por encima de las estadísticas oficiales», aclaró el organismo al difundir los resultados.

De acuerdo al estudio, la ocupación de camas en las diferentes provincias fue heterogénea. Algunas provincias superaron el 90% (Buenos Aires, CABA, Mendoza, San Juan), mientras que otras estuvieron por debajo del 70% (Jujuy, Río Negro, Salta, Santa Cruz).

En el AMBA, con 47 UTI y un total de 1139 camas, se observó una tasa de ocupación del 97% (Buenos Aires 95% y Ciudad de Buenos Aires 96%), y se evidenció que el 64% de las instituciones (públicas 59% y privadas 68%) no contaban con ninguna cama disponible. El porcentaje de pacientes con coronavirus fue de 77.7%, y el requerimiento de ARM del 84%.

El promedio de edad de los pacientes fue de 54 ± 9 años. El modo de ARM utilizado en los pacientes en PP fue en el 77.1% controlada por volumen (VCV) y en el 22.9% controlada por presión (PCV).

En cuanto al régimen de visitas, se observó que el 52% las permitieron, el 26% no las permitieron, y el 21% solo permitieron la visita del «último adiós».

Sobre faltantes de insumos y fármacos, en tanto, el informe arrojó que el 27%, el 16%, y el 11% expresaron faltante de sedantes, de bloqueantes neuromusculares, y de analgésicos, respectivamente. Solo el 20% de las instituciones no tuvo faltantes.

En conclusión, a partir del relevamiento se observó:

  • Alta ocupación de camas, principalmente por pacientes COVID-19, con alto requerimiento de ARM.
  • Nivel de ocupación fue heterogéneo en todo el país.
  • Los pacientes internados son jóvenes.
  • Más de la mitad de las UTI cuentan con CAFO.
  • Solo el 26% de las UTI no permitían las visitas de familiares.
  • Un importante déficit de insumos, fundamentalmente de sedantes, bloqueantes neuromusculares, y analgesia.
  • La interrupción diaria de la analgosedación no fue una práctica habitual.

Créditos: INFOCIELO

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