Las enfermedades tras el Covid-19

Informe de La Tecla

La pandemia de coronavirus inundó los medios y las agendas. Sin embargo, el dengue y otros virus son una amenaza para los bonaerenses. Un mapa de situación sin riesgo inmediato, aunque latente

El implacable COVID-19, que se ha cobrado cientos de miles de víctimas en todo el mundo, avanza sobre la vida de los habitantes del planeta. Todo lo domina, y se impone en los medios de comunicación y en el discurso público como pocos temas antes.

Detrás de las cifras de infectados, fallecidos y recuperados, ocultas tras gráficos e infografías, se esconden otro tipo de enfermedades, a las que la sociedad presta menos atención pero que son, con seguridad, preocupantes para la salud de todos.

El dengue, el zyka y el chikungunya (palabra que proviene de la lengua africana makonde y significa “doblarse por el dolor”) son parte del panorama habitual en algunas regiones del país, y también de la provincia de Buenos Aires; lo mismo que la rabia (en menor medida) y el hantavirus.

Es por eso que desde el área conducida por Daniel Gollan vuelven y vuelven sobre la necesidad de tomar medidas para evitar las aguas servidas en depósitos o elementos caseros, algo que replican desde los municipios bonaerenses.

En las últimas semanas, las autoridades bonaerenses regresaron con la campaña “Sin mosquitos no hay dengue”, en la que advierten que “no existe tratamiento específico ni vacuna para esta enfermedad. No tomes aspirinas ni te automediques”. Y dan tips para prevención: la eliminación de los criaderos de mosquitos, es decir, todos aquellos recipientes que acumulen agua dentro y fuera de casa, ya que este mosquito tiene hábitos domiciliarios. La misma alcanza a otras enfermedades producidas por similares arbovirus y que tienen a varios distritos del Conurbano en la mira por los brotes del pasado reciente.

También, a pesar de la pandemia de COVID-19, los intendentes y sus funcionarios utilizan las redes sociales en tiempos de mayor peligro, como este verano, pare recordar las medidas de prevención.

A pesar de su aparente inconexión se notificaron casos con sospecha de coronavirus y dengue: “Del total de casos notificados para dengue (N=624) existen 130 que también tienen notificación para COVID-19, vinculados temporalmente”, aseguraron desde el Ministerio de Salud de la Provincia.

Ante cada situación, desde la citada cartera afirmaron: “Preferimos anticiparnos, porque la respuesta sanitaria es mejor prevenir que actuar cuando algo ya ocurrió”; por lo que son frecuentes las visitas y reuniones de funcionarios provinciales con los responsables de salud municipales.

Durante el mes de enero se realizaron encuentros con representantes de San Martín, Morón, Lanús, La Matanza, Tres de Febrero, Quilmes, Vicente López, Berazategui, Hurlingham, Avellaneda, San Nicolás y Moreno. “Aunque no tengamos ahora brotes de estas enfermedades, pero vamos a tener que convivir con ellas durante décadas, todos, funcionarios y población, debemos internalizar cuestiones como el descacharreo (eliminar de los hogares objetos que representen un potencial criadero de mosquitos) o mantener corto el pasto”, aseveraron a La Tecla.

Las regiones Noreste y Centro, a la cabeza en casos de dengue

Fueron 17 las provincias argentinas que notificaron casos de dengue con sospechas de positividad hasta la semana 52 (finales de diciembre) de 2020. Las Noreste y Centro son las regiones con mayor número de notificaciones, de un total de 1.840 casos.

También se han registrado 45 casos probables sin antecedente de viaje o con lugar de adquisición en investigación. Corresponden a la provincia de Buenos Aires (nueve), CABA (uno), Santa Fe (tres), Chaco (tres), Corrientes (cinco) y Formosa (veintitrés). Además se registró un caso autóctono confirmado por laboratorio en Corrientes en la semana 37 del año pasado.

Por otra parte, la localidad de Colonia Santa Rosa, en Orán, provincia de Salta, notificó cuatro casos confirmados por laboratorio en la semana 47. En todos los casos pertenecen al serotipo DEN-1.

El primer episodio de dengue del 2021 fue confirmado a comienzos de febrero por las autoridades del área de Salud de Tucumán y, de acuerdo al informe oficial, se trató de “un caso importado de otra provincia”, ya que la paciente volvió enferma tras realizar un viaje por el norte de Salta. Aseguraron que “se trata de una mujer que llegó a nuestra provincia luego de haber viajado por el norte de Salta”.

La directora provincial de Epidemiología, Prevención y Promoción de la Salud, Andrea Jait, aseguró que “en este momento, desde la semana 32 de 2020 (segunda de agosto) hasta hoy se notificaron 624 casos con sospecha de dengue, de los cuales 9 son casos probados. Otros 172 se descartaron y 443 continúan como sospechosos”.

“La Provincia pone en práctica una vigilancia permanente, que sirve para saber cuándo puede comenzar un brote, cuándo aparecen casos”, explicó, y agregó que “las épocas de mayor riesgo en provincias de clima templado, como la de Buenos Aires, abarca desde el mes de noviembre hasta fines de abril o mayo”.

La funcionaria consideró que “pese a que no está confirmada la circulación viral al día de la fecha, y que no estamos ante la inminencia de un brote, no queremos sembrar una falsa tranquilidad, sino aprovechar para sensibilizar a la población respecto de las pautas de cuidado que nos eviten contraer una enfermedad que, en muchos casos, circula en forma asintomática pero que en otros puede producir complicaciones”.

Acerca del beneficio que pudo significar el cierre de fronteras por la pandemia de coronavirus, Jait estimó que “puede haber beneficiado, porque el dengue no es endémico en Argentina, los brotes comienzan siempre por la llegada de personas en estado de viremia desde países donde ese virus está circulando”.

Sobre la preeminencia de alguna zona en cuanto a la presencia del dengue, la responsable sanitaria dijo que “en el 2009 tuvimos la primera gran epidemia nacional, y después tuvimos otra en la temporada 2015/2016, y la que sufrimos en los primeros meses de 2020. Cada una de ellas presentó más cantidad de casos que el brote precedente. Hay zonas con más incidencia, pero el plan contempla variables para toda la Provincia”.

Finalmente descartó que haya riesgo inminente de brotes de otras enfermedades, como el zyka o el chikungunya, aunque sostuvo que “hantavirus, cada tanto hay, por eso, siempre mantenemos vigilancia activa para actuar ante cualquier posible caso. Se atiende, se lleva un protocolo y se analiza”.

Zika y chikungunya, los otros arbovirus

Sin casos registrados el año pasado en la Provincia ni el país, Brasil reportó 36.836 confirmaciones de chikungunya (25 muertos) y 2.213 de zika (1 muerto) hasta la semana 46 de 2020. En Bolivia, hasta la semana 48 se denunciaron 48 casos de chikungunya y 10 de zika (sin fallecidos). En tanto en Paraguay, Chile y Uruguay no se registraron casos de ninguna de las dos arbovirosis a lo largo del año pasado.

La información para los países de la región está disponible en la Plataforma de Información en Salud de las Américas (PLISA), con datos reportados por los ministerios e institutos de salud de las países que adhieren al organismo.

El sarampión, erradicado en 2020

En julio de 2020, el gobierno de Axel Kicillof anunció la erradicación del brote de sarampión que atravesaba la Provincia desde septiembre de 2019, tras 20 años de ausencia. Registró un total de 142 casos en 20 municipios bonaerenses, que obligó a fortalecer la vacunación en todas las jurisdicciones, e indicaciones ampliadas de vacunación en los distritos de las regiones sanitarias V, VI, VII y XII.

Los municipios de la provincia de Buenos Aires alcanzados por el brote de sarampión fueron Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Hurlingham, Ituzaingó, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Malvinas Argentinas, Marcos Paz, Merlo, Moreno, Morón, Pilar, Quilmes, San Martín, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López.

A nivel nacional, el brote implicó 179 casos confirmados (118 en 2019, con 3 importados y 115 de origen desconocido, y 61 en el año 2020, con 13 importados y 48 de origen desconocido) y una víctima fatal.

Rabia: un susto y pocos casos registrados

En junio de 2020, un caso de rabia en un felino de Balcarce encendió las alarmas, obligando a declarar la alerta sanitaria. Con esta medida se buscó “evitar el pasaje” o “spillover” de una variante aérea del virus rábico, endémica en los murciélagos insectívoros de la provincia de Buenos Aires, a otras especies terrestres.

Según las estadísticas del Ministerio de Salud provincial, en 2018 se detectaron y controlaron 132 focos de rabia aérea, 89 focos en el 2019, y hasta mediados de 2020, 45 focos detectados en murciélagos.

El hantavirus, con menos casos que el año 2019

Según las autoridades sanitarias bonaerenses, en la Provincia se notificaron 16 casos sospechosos de hantavirus en 2020: 2 confirmados, 5 se descartaron y 9 continúan en estudio.

Los casos confirmados pertenecen a los municipios de Almirante Brown (RS VI) y La Plata (RS XI). Ambos requirieron internación y sólo uno sigue todavía en UTI.

Para el mismo período de 2020 se habían notificado 58 casos y confirmado 6 en los municipios de Berazategui (RS VI), Pinamar (RS VIII), Chivilcoy (RS X), Olavarría (RS IX) y La Plata (RS X).

El Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH) tiene una tasa de letalidad observada del 22,4% en la provincia de Buenos Aires, para una tasa de letalidad a nivel nacional de 25,8%. En la Provincia, hasta el año 2010 se aislaron 5 genotipos: AND-Lechiguanas, AND-BsAs y AND-Plata, asociados a casos de SPH, siendo reservorio, la especie de roedor Oligoryzomys flavescens; Pergamino (PRG) y Maciel (MAC), no asociados a casos, cuyos reservorios son Bolomysobscurus y Akodon Azarae, respectivamente.

En enero de este año fue reportada una muerte por hantavirus en Bariloche. El ratón colilargo, principal transmisor, puede hallarse en Salta, Jujuy, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Neuquén, Río Negro y Chubut.

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