En el día de la no violencia, Beatriz Magariños recuerda la elección del nombre de la Escuela Media N° 1

El 2 de octubre se conmemora en el mundo el “Día Internacional de la No violencia” en honor al natalicio de Mahatma Gandhi, líder del movimiento de la Independencia de la India y pionero de la filosofía y la estrategia de la no violencia.

Esta fecha es significativa, no solo por su mensaje a nivel global, sino para nuestra localidad, ya que una institución educativa lleva su nombre.

Allá por el año 2001, la Escuela de Educación Media N° 1, con la docente Beatriz Magariños a cargo de la dirección, tomó la iniciativa de buscar un nombre que los represente.

“Surgió la idea de hacer un concurso, que reglamentariamente se utiliza en las escuelas para ponerle un nombre. Tenían que presentar una monografía  sobre distintas personas, o lo que los alumnos quisieran”, comienza recordando Beatriz.

“Armaron grupos de dos o tres, y la verdad que tuvieron muy buena repercusión porque presentaron cantidad de trabajos”, cuenta, agregando que además, “formamos un jurado con docentes, jubilados, gente que fuera profesores de historia, de Lengua… donde los escritos pasaban por la lectura de ese jurado”

Los profesores que estaban en ese momento en la escuela recibían la consulta del alumnado sobre qué personalidades podían trabajar y crear sus proyectos, “el incentivo vino sobre todo para tratar el tema de la paz, de la violencia, que si en ese momento era mucha, hoy todavía es más”, describe.

“Se trabajó, se investigó sobre la no violencia, y no mejoramos, vamos para atrás”, se lamenta, pero no deja de recordar que por aquellos años, el entusiasmo de los alumnos fue muy grande, así como el aliento y acompañamiento por parte del personal docente.

Tratando de correrse del rol principal de esta historia, Beatriz destaca que “el protagonismo es de los alumnos que hicieron la monografía, pero aspirábamos a algo así. A un personaje que tuviera que ver con la no violencia, con la paz”, en un contexto político y social muy agitado para la República Argentina.

La idea era crear proyectos, y hacer colectiva esta iniciativa de lograr una identidad como escuela.  “Lo que no quería era que fuera puesto por una sola persona, o que sean dos o tres, uno se impone y los otros dicen que sí en una votación rápida entre tres o cuatro personas, y el que milita más el nombre es el que se pone”, explica la docente jubilada. “Yo no quería una solución de ese tipo, quería algo más trabajado, más pensado. En ese aspecto, el año de trabajo fue bueno”, resume, sin dejar de pensar que “hubiera sido lindo que realmente ese mensaje de no violencia hubiera prendido en la gente. Pero bueno, pasa el tiempo, pasan veinte años y estamos peor”, deplora Beatriz Magariños.

“Hicimos charlas, estuvo muy lindo, es una de las cosas que me enorgullece como trabajo. En realidad no creo haber logrado nada, es una visión poco pesimista la mía”, comenta risueña.

“Cuando uno está en la docencia tiene que tener positivismo, ganas de cambiar las cosas, y por supuesto sostengo como docente de alma, que solo la educación nos puede sacar adelante, nos puede hacer cambiar, pero hay momentos en los que decís para qué”.

En el año 2002 finalmente se decidió cuál sería el nombre que llevaría la institución, y por supuesto fue “Mahatma Gandhi”, el elegido.

Tal vez tengan que pasar unos cuantos años más para que el anhelo de esta docente, hoy retirada, se cumpla, pero como dijo el propio Ghandi: “Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo”, y ella ya cumplió.

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