ESPECTACULOS

Vibró Loma Verde en la 9ª edición del Festival Folclórico

Con un marco de público increíble, que acompañó hasta entrada la madrugada, se llevó delante de manera exitosa la novena edición del Festival Folclórico de Loma Verde.

Como todos los años, la conducción del evento estuvo a cargo de Marcelo Robertson, quien tuvo el privilegio de anunciar una nutrida cartelera.

La velada dio inicio con los artistas locales, y luego continuó con los más consagrados. La danza también estuvo presente.

Luz Belén, Juan Cruz Ramos, Juan Cruz Grimaldi y Silvio Granito subieron al escenario montado en el predio del Polideportivo Municipal. Le siguieron ‘Los Querandíes’, ‘Los Rinconeros’, Hermanos Salerno, Verónica Pérgamo y Daniel Farisano y su banda, quien recibió el premio “El Tero”, artesanía confeccionada por el Sr. Juan José Giménez, y que se entrega a un artista diferente cada año.

Como dato peculiar, en la presente edición no hubo elección de reina, como habitualmente se realiza en este tipo de eventos, sino que se eligió entre siete postulantes (un varón incluido), al nuevo representante del Festival. Ana Carolina Padrón (representante de la Secundaria N° 4), fue la elegida en primer lugar. Se siguieron la Primera Escolta, Victoriano Ocampo (Unidad Sanitaria) y Segunda escolta, Micaela López (Fortín de Loma Verde). Dejó su mandato la joven Agustina Petersen.

Este año, la fiesta culminó de una manera diferente, y el carnaval se hizo presente a través de la  Comparsa Sapukay de la vecina ciudad de Brandsen, dando ritmo y color a una noche ya de por sí maravillosa.

A consideración de los asistentes, la presente edición ha estado entre las más destacadas, con artistas de gran nivel, que fueron gratamente acogidos por el nutrido público, que se divirtió y bailó durante toda la noche.

Si bien la entrada fue libre y gratuita, el Festival fue a beneficio de las instituciones locales, quienes aprovecharon la ocasión para recaudar fondos.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Agradecemos las imágenes gentileza de Marcelo Robertson y Ayelén Borda