EDUCACIÓN

Es directa la relación entre el nivel educativo de los padres y los aprendizajes de los chicos

Implica un condicionante previo a la escolarización que, desde ya, los niños no manejan, por lo cual es un enorme desafío a resolver

A mayor nivel educativo de los padres, mayores aprendizajes de los niños y adolescentes en la escuela.

La relación, que es directa y tradicionalmente estudiada en muchas naciones, ahora se pudo detectar en el país, en la Provincia y en la Región a partir de las evaluaciones Aprender.

Eso opera como un condicionante previo del cual, de más está decirlo, los chicos y chicas no son responsables. Es por ello que, con los datos en la mano, las autoridades educativas, en general, y los directivos de los establecimientos, en particular, deben desarrollar herramientas y estrategias para compensar las diferencias de arranque y para que la famosa “igualdad de oportunidades” no muera en una frase políticamente correcta.

Lo mismo hay que decir de las diferencias sociales y de los años de trayectoria en el jardín de infantes. Unas y otros, según quedó demostrado en Aprender, también operan como condicionantes que no están en manos de los pequeños y que las políticas educativas deben subsanar.

Volviendo a la correlación entre el nivel educativo de los padres y el de aprendizaje de los estudiantes, los datos relevados por el Observatorio “Argentinos por la Educación” sobre los resultados de 6º grado de primaria en Aprender 2016 dicen que, tanto en Matemática como en Lengua, los alumnos cuyos progenitores terminaron la secundaria logran mejores aprendizajes que aquellos cuyos papás tienen menor nivel educativo.

Las diferencias son mayores en Lengua que en Matemática, área en la cual, como se informó en reiteradas oportunidades, se obtuvieron muy malos resultados en 2016 y peores en 2017, lo que llevó a elaborar entre el ministerio de Educación y la Academia nuevas formas de enseñar esa asignatura clave.

La profesora e investigadora Paula Razquin indicó que “a nivel mundial se sabe que los niveles de aprendizaje están muy condicionados por el nivel educativo de la madre o los padres”. Y subrayó: “Esta variable afecta las experiencias educativas y hasta nutricionales de los niños antes de empezar la escuela, afecta la elección del colegio al que van a asistir, y los aprendizajes alcanzados”.

“Dadas estas condiciones, lo que sucede en la escuela y cómo ésta articula con las familias tiene gran relevancia para compensar esos condicionantes previos de los que los chicos no son responsables”, puntualizó la especialista.

Por su parte, el director ejecutivo del Observatorio “Argentinos por la Educación”, Ignacio Ibarzábal, señaló que “estos datos señalan el enorme desafío que tiene el sistema educativo argentino para lograr una mayor equidad en los aprendizajes y compensar las múltiples desigualdades de origen de los estudiantes”.

Antes de ir a los números puros y duros, vale recordar que Aprender utiliza cuatro categorías para evaluar los resultados. Avanzado, satisfactorio (los dos niveles implican “aprobado”), básico y por debajo del básico (sendas calificaciones expresan “desaprobado”).

En Lengua de 6º grado, los hijos de padres que no terminaron la primaria y de quienes completaron la primaria pero no continuaron estudiando desaprobaron la evaluación. Hay una diferencia a favor de estos últimos, pero casi insignificante.

Los hijos de aquellos que no finalizaron la secundaria tampoco aprobaron la prueba, pese a que quedaron a un pequeño paso de hacerlo.

Finalmente, los hijos de personas con estudios secundarios completos aprobaron la evaluación, quedando casi a mitad de camino entre el nivel satisfactorio y el avanzado.

En Matemática los resultados empeoran, pero se mantiene intacta la relación entre nivel educativo de padres y desempeño escolar de los alumnos.

Los hijos de quienes no terminaron la primaria, de aquellos que solamente completaron ese nivel y de los que no finalizaron la secundaria desaprobaron, con mínimas diferencias entre unos y otros.

En este caso se nota más la distancia con los hijos de aquellos que completaron la enseñanza media, los cuales aprobaron la evaluación.

MADRES

La prueba Aprender 2017 ratificó que el nivel socioeconómico y el nivel de formación de los padres tienen fuerte incidencia sobre el rendimiento escolar de los chicos y chicas, a la vez que un estudio más profundo arrojó un dato más que interesante: en rigor, el desempeño de los alumnos va atado directamente al nivel educativo de las madres.

“Es una información clave para adoptar políticas sociales y educativas entre los adultos. Ese diagnóstico posibilita orientarlas y hacer especial hincapié en la figura materna”, apuntaron responsables del operativo Aprender en la provincia de Buenos Aires.

Créditos: El Día

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