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Desde febrero subirá hasta un 300% la tarifa del servicio de electricidad

Con la publicación en el Boletín Oficial de los precios “de verano” del Mercado Mayorista Eléctrico, el Gobierno nacional dio el primer paso para establecer por tres meses, entre febrero y abril, un nuevo cuadro tarifario que unificará los costos a los consumidores de todo el país. Comenzará a regir desde el lunes, el primero de febrero.

No se dieron pautas por ahora sobre si las boletas pasarán a cobrarse mensualmente en vez de por bimestre aunque el ministerio de Energía ya dio señales de ese cambio en la facturación.

El “sinceramiento” de las tarifas de luz implica la eliminación de los subsidios que el kirchnerismo sostuvo durante más de una década para quienes viven en capital federal y Gran Buenos Aires, aunque se mantienen los planes de estímulo para quienes reduzcan el consumo y se establece la denominada “tarifa social”, que será “cero” para aquellos hogares que utilicen menos de 150 kilovatios (ver recuadro).

¿NUEVOS AJUSTES?

A través de la Resolución 6/2016, publicada ayer en el Boletín Oficial con la firma del ministro de Energía, Juan José Aranguren, se aclara que el “precio estacional” para el período es “sensiblemente menor al costo de abastecimiento” de la energía eléctrica, lo que seguramente implica nuevos ajustes hacia el futuro.

Si bien aún no se dieron a conocer los precios que deberán pagar los usuarios residenciales y la norma conocida ayer es para el mercado mayorista, se especula que, en muchos casos, la suba para el próximo trimestre llegaría hasta un 300%.

La Resolución toma como referencia para los nuevos precios que deberán pagar las distribuidoras una anterior del año 2011 y desde esa base se observa que los valores presentan aumentos desde 200 hasta un 300 por ciento, de acuerdo a consumos de más o menos 300 kilovatios, aunque el ajuste final dependerá de cada distribuidora, y el cual se conocería en los próximos días.

LOS QUE PUEDEN PAGAR MENOS

Respecto del plan de estímulo, se indica que para los que consuman 10 kilovatios menos que en igual mes del año anterior y quienes hayan registrado una reducción de entre 10 y 20 por ciento, el previo de la tarifa eléctrica será de 251,39 (mw/h) en hora pico; 247,09 en “hora restante” y 242,26 en “hora valle”.

También los beneficios serán para los que logren reducir su consumo en más de 20 por ciento, en comparación con el mismo mes de 2015.

Queda claro que los usuarios que aumenten el consumo eléctrico pagarán facturas mucho más caras con respecto del mismo periodo del año anterior.

Mientras, los subsidios lo mantendrán aquellas familias que no pueden afrontar este ajuste. La evaluación corresponderá al ministerio de Desarrollo Social, según se informó.

La Resolución oficial recuerda que “ante el desfasaje existente entre los costos reales y los precios vigentes y considerando las posibilidades de pago de los usuarios y la conveniencia de prevenir un impacto negativo en la economía nacional, resulta necesario sancionar un precio estacional único a nivel nacional para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) todavía sensiblemente menor al costo real de abastecimiento del sistema”.

Los considerandos de la Resolución del ministerio de Energía y Minería que aprobó ayer la “Reprogramación Trimestral de Verano” para el Mercado Eléctrico Mayorista son particularmente críticos con la política energética del kirchnerismo, basada en el “abandono de criterios económicos” en la definición de precios y en un sistema de tarifas apoyado en subsidios.

¿UN 40 POR CIENTO?

Según, el director de Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec), Oscar Dores, el incremento tarifario dado a conocer por el Gobierno nacional para el sector generador de electricidad tendrá un impacto “de hasta el 40 por ciento” en los usuarios finales, ya que la factura se complementa por tercios por el costo de distribución de la energía y la carga impositiva que aplica cada jurisdicción al servicio.

Además precisó que respecto a la reducción del subsidio a las generadoras el anuncio significará un ahorro de unos 35.000 millones de pesos, ya que se reduce un 40 por ciento de lo que se destinó en 2015 al sector eléctrico bajo ese concepto.

Dores explicó que “la tarifa que recibe el usuario está compuesta básicamente por tres componentes: la primera es el precio mayorista, el otro es el valor agregado de distribución y el último es el impuesto que le aplica cada jurisdicción y que varía sensiblemente, por ejemplo, de la capital federal al Gran Buenos Aires”.

Diario El Día

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