EDITORIAL

Editorial: El Festival detrás y al costado del escenario

Editorial
El Festival detrás y al costado del escenario

Por Luis Nicolás Rey

Pasó una nueva edición del Festival de Fortines, y sin dudas quedará en la memoria de muchos, incluso la mía lo que fue una nueva fiesta ranchera.

Si bien desde lo artístico, y en la convocatoria el Festival fue un rotundo éxito, quizá superando todo lo que se ha realizado por el estilo, y marcando que con esfuerzo todo se logra, quedaron algunas espinas dando vuelta en la cabeza de quien escribe.

Si hacemos un repaso noche por noche: la del viernes nos encontró sentados, apenas 6 o 7 miembros de los medios de comunicación local, y un par de “extranjeros”… No como nos habíamos acostumbrado ( MD ) desde 2011 frente al escenario, ni del lado derecho del mismo, donde teníamos al menos buena visión…
En esta oportunidad, nos tocó del lado izquierdo de los artistas, tapados por una hermosa grúa de filmación con un brazo de 5 metros… Divina!.. pero que no nos permitía sacar fotos y que no salga en las mismas… Ni a quienes estaban sobre las tablas, ni al público presente.
Además, tampoco podíamos ir y sentarnos en el piso frente al escenario, porque la seguridad no lo permitía ( aunque nadie frenó al muchacho que subió al escenario y saludo al Chaqueño).
Y ya que hablamos del cierre de la noche, Palavecino contó con un buen apoyo de sonido, cosa que no pareció en los números previos a él.

No tiene que ver con el escenario en sí, pero simplemente con caminar un poco por fuera del corralito, se notó un gran descontento con las pocas ( 4 ) personas que había en la cantina para atender a quienes querían canjear su ticket el primer día.

El sábado, el tema de la cantina se acomodó. Lo que no se acomodó fue el lugar para que podamos tomar fotos sin simular la gran toma de Matrix.
También el sonido mejoró considerablemente para la segunda noche, que tuvo grandes presencias locales ( igual que la primera) y que además, contó con el cierre de Luciano Pereyra.
Acá, párrafo (s) aparte:
Para cambiar un poco de aire, recorrí detrás del escenario para sacar fotos desde aquel lugar que solíamos tener, y cuando estaba llegando allí, se armó un gran revuelo… “hasta que no se vayan todos Luciano no baja”, se escuchó; lo que sorprendió incluso a personas que estaban trabajando delante y detrás de escena, los cuales fueron invitados a retirarse para que quién cerraba la noche se sienta seguro de entrar a la carpa. Y también querían correr los vehículos que eran de la organización y funcionarios.
Al anterior pedido de la seguridad, se escuchó una voz de peso que respondió “cuando baje avisale que la gente y nosotros organizamos ésto para él, y somos los que le ponemos la tarasca…”, expresando algún descontento ante los pedidos del muchacho de Luján.

A partir de ahí, varios rumores de pedidos que hizo Pereyra antes de ingresar al pueblo se escucharon, algunos de los cuales quiero creer que no son verdad, porque de ser así, estaríamos en presencia del cantante con más humos que haya pisado nuestro Festival.

Para cerrar lo referido al muchacho que siempre se jactó de su humildad, arriba del escenario en principio se lo vio molesto, con poca interacción con el público ( sólo sobre el final) y además, en la pausa allá por la segunda o tercer canción, se escuchó que no estaba muy conforme con la gente que estaba detrás de escena… Suponiendo que fue un error de tipeo el “RAMCHOS” que puso en su red social, acá terminaría mi opinión al respecto.

Y sobre el cierre del domingo, poco decir… la gran cantidad de gente, también llevó al aumento de la seguridad privada… La cual, durante el magnifico show de Abel Pintos, sacaba a las personas que estaban trabajando, y dejaba llegar al escenario a personas que habían saltado las vallas perimetrales.

A pesar de éstas cosas, no está de más decir que en mi opinión fue la mejor edición del Festival de Fortines, o entre las dos mejores seguro.
Además queda en evidencia que no hace falta ser muchos, si no que con tener muchas ganas alcanza… ya que la comisión era conformada por pocos, más allá que obviamente colaboraron mucho más que seis.

Por otro lado, no pasó desapercibida la gran cantidad de personal policial local, y otros tantos que fueron convocados por pedido del Comisario Fernando Arrubia para dar apoyo a los privados y a los propios… Ya habiendo referenciado a los privados, la labor de la Policía fue muy buena.

Para terminar, felicitamos al personal de la Comisión, Municipales, personal de las Cooperativas de Trabajo y particulares, que luego de la lluvia caída antes del Festival pusieron todas sus ganas y esmero para dejar la isla en condiciones de llevar adelante el espectáculo.

Esperemos que nuestro pueblo pueda vivir muchas ediciones como ésta, que fue trabajada y planificada incluso desde la culminación del Festival 2014, y los resultados se vieron en el escenario.

Y esperamos que el próximo Festival, no solo MD, si no todos los medios que se acerquen a la isla de la laguna, puedan tener un lugar desde el cual trabajar cómodamente. O al menos, sacar un par de fotos bien ubicados, y luego volver a nuestro lugar asignado.

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